Quien ama ha vencido el mundo y no teme perder nada. el verdadero amor supone un acto de entrega total.
La vida espiritual consiste en amar. Amar es comulgar con el otro, es descubrir en él una chispa divina.
Que mis lágrimas corran así bien lejos, para que mi amor nunca sepa que un día lloré por él.
Es necesario correr riesgos. Solo entenderemos del todo el milagro de la vida cuando dejemos que suceda lo inesperado.
Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico. Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales. Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista.
Yo lo amé... Pero aquello había sucedido hace mucho tiempo, en otra vida, donde la inocencia deja el corazón abierto a todo lo mejor que hay en la vida.
Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros. Si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.
Quien ama necesita saber perderse y encontrarse.
Son los locos que inventaron el amor.
Quien puede dominar su corazón, puede conquistar el mundo.
--Me gustaría no controlar mi corazón--, pienso. Si lograra entregarlo, aunque sólo fuera por un fin de semana, esta lluvia que me cae en el rostro tendría otro sabor.
Amar es perder el control.
Se que el amor es como las presas: si se deja una brecha por donde pueda meterse un hilo de agua, enseguida empieza a destruir las paredes, llega un momento en que ya nadie puede controlar la fuerza de la corriente. Si las paredes se desmoronan, el amor se encarga de todo; ya no importa qué es posible y qué imposible, ya no importa si podemos o no mantener a la persona amada a nuestro lado: amor es perder el control.
Ciertas personas viven peleadas con alguien, peleadas con ellas mismas, peleadas con la vida. Así, empiezan a montar una especie de pieza teatral en su cabeza, y escriben el guión según sus frustraciones.
Ya lo sabia. Sabía que iba a desequilibrar mi mundo. El cerebro avisó, pero el corazón no quiso seguir su consejo.
-Se que tu no me amas, pero voy a luchar por eso. Hay cosas en la vida por las que vale la pena luchar hasta el fin.
Admiro al lucha que estas librando con tu corazón.
EL OTRO es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. - Y tú, ¿Quién eres? - Yo soy lo que es cualquiera de nosotros, si escucha su corazón. Una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo por lo que hace. Solo que EL OTRO , temiendo desilusionarse, no me dejaba actuar.
Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza. Por que en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale en nuestro encuentro. Y nos salva.
Abrí la ventana y el corazón. El Sol inundo mi habitación y el amor inundo mi alma.
El amor nunca viene gradualmente.
La verdad siempre esta donde existe la Fe.
Cerré los ojos. y dejé que la música se mezclase también conmigo, y lavase el alma de miedos y culpas, y me hiciese recordar siempre que yo era mejor de lo que pensaba, más fuerte de lo que creía.
Quizá ya no tenga importancia entender nada.
El amor se descubre mediante la practica de amar.
Pienso que cuando buscamos el amor con coraje, el amor se revela. y terminamos atrayendo más amor. Del mismo modo, si estamos solos, nos quedamos más solos todavía. Es extraña la vida.
Dios nos quiere ver felices.
Basta con tener Fe y aceptar a Dios. A partir de ahí, cada uno se transforma en su camino, pasamos a ser el vehículo de sus milagros.
Cuando un determinado número de personas evoluciona, toda la raza humana termina evolucionando. No sabemos cuantas personas son necesarias , pero sabemos que es así.
El mundo tiene un alma, y llega un momento en que esa alma está en todo y en todos al mismo tiempo.
Siga sus sueños, transforme su vida en un camino que conduzca hasta Dios. Realice sus milagros. Cure. Realice profecías. Escuche a su ángel de la guarda. Transfórmese. Sea un guerrero, y sea feliz en el combate.
Bienaventurados los que pueden dar los primeros pasos.
Nunca podemos juzgar la vida de los demás, por que cada uno sabe su propio dolor y su propia renuncia. Una cosa es suponer que uno está en el camino cierto; otra es suponer que ese camino es el único.
El amor permanece. ¡Son los hombres los que cambian!
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